
Aunque su aspecto en bruto (propoleo) nos recuerda al producto con mayor exportación de marruecos, es una especie de cera pegajosa y generalmente oscura que elaboran las abejas a partir de sustancias que recogen de su entorno. En su composición se mezclan resinas de árboles, cera y polen y una sustancia muy especial llamada própolis.
La própolis es una especie de fina película grasa que recubre la mayoría de brotes vegetales protegiéndolos de la agresiones del entorno; contiene sustancias fungicidas, insecticidas, antibióticos, anti víricas y hormonales; también contiene fenoles, flavonas y flavononas, así como sales minerales y oligoelementos.
Con esta combinación maravillosa de sustancias sintetizadas por la naturaleza, las abejas propolizan el interior de la colmenta para mantener la salud y la asepsia de esta. Incluso se han llegado a encontrar pequeños roedores en el interior de las colmenas, perfectamente momificados y sin rastro alguno de descomposición; por ello, no es de extrañar que en la antigua civilización egipcia, ya lo usaban para empapar los vendajes de las momias.
Por todo ello, la tintura se emplea como potente antibiótico natural, refuerza el sistema inmunitario y regula el sistema endocrino y hormonal.
Su uso más extendido es como cicatrizante y antibiótico natural para pequeñas heridas, sustituyendo a otros más agresivos y contaminantes como la merbromina (recientemente retirada del mercado).
Donde comprarlo: Artesanía Rural
Más información: Wikipedia





Soy Victor Ortiz y este es mi blog personal en el escribo sobre mis aficiones e inquietudes.